425 Aniversario del Santo Entierro de Zamora

Una representación de nuestra Cofradía asistió ayer sábado al Sermón del Descendimiento, celebrado con motivo del 425 aniversario de la Real Cofradía del Santo Entierro de Zamora.

“La Real Cofradía del Santo Entierro de Zamora ha devuelto hoy a los zamoranos a la semana de Pasión con un emotivo acto para conmemorar el 425 aniversario de la cofradía y que ha aglomerado a cientos de personas en la Plaza Mayor.


En una tarde soleada y veraniega, los distintos pasos de la cofradía han ido entrando en la Plaza Mayor al son de algunas de las marchas más significativas de la Semana Santa zamorana para después dar paso al Sermón del Descendimiento, acto que normalmente se realiza cada Viernes Santo como prólogo al desfile procesional.


Tras el Sermón del Descendimiento se ha realizado un descanso de media hora en el que zamoranos y visitantes han podido observar de cerca y con todo detalle cada uno de los grupos escultóricos, para después continuar la marcha con un pequeño desfile procesional hasta el museo”.


Fuente: https://www.noticiascyl.com/zamora/cultura-zamora/2018/09/22/425-anos-del-santo-entierro-devuelven-la-semana-santa-a-zamora/

Fotos: Noticiascyl.com

Elecciones a Presidente

Una vez terminado el plazo de presentación de candidaturas, se ha recibido una única candidatura por parte del cofrade Jesús González Expósito.

Por lo tanto, como indican nuestros Estatutos, el próximo domingo 10 de junio a las 11,30 h, celebraremos Cabildo General Extraordinario en el que se procederá a la votación de ratificación. Toda la información la tenéis en la carta que se ha enviado a vuestras casas.

Convocatoria de elecciones

De conformidad con el artículo 45 de nuestros Estatutos, la Junta de Gobierno ha convocado elecciones a Presidente de nuestra Cofradía. El Cabildo General Extraordinario se celebrará el 10 de junio. El plazo para la presentación de candidaturas es del 14 al 23 de mayo.
Toda la información la tenéis en la carta que se os ha enviado a vuestras casas.

Carta del Presidente

Queridos cofrades, queridos amigos

Un año más nos encontramos a las puertas de otra Semana Santa. En los próximos días celebraremos el Triduo en honor al Santo Cristo Yacente en nuestra sede: La iglesia del Real Monasterio de San Joaquín y  Santa Ana. Y allí nos volveremos a ver cada viernes de cuaresma, velando junto a nuestro Cristo, que nos abrirá las puertas cada tarde para que podamos pasar un momento junto a él.

Después llegarán nuestras procesiones, cada una de ellas con un profundo sentido catequético, desde el Vía Crucis del Viernes de  Dolores, pasando por la Procesión eucarística del Verum Corpus y  el Santo Entierro de Cristo, sin olvidar nuestro papel recreando la Pasión de Nuestro Señor en la noche del Viernes Santo.

Tendremos igualmente la oportunidad de celebrar, junto con nuestras  hermanas de la comunidad cisterciense el Triduo Pascual. Disfrutemos  otro año del desayuno cofrade con ellas, en la mañana del Domingo de Resurrección. Repetiremos el día de encuentro cofrade en el mes de mayo…y la cofradía seguirá, como lo ha hecho desde hace ya 87   años.

Mucho han cambiado las cosas desde entonces, pero la esencia sigue estando en el interior vivo y en constante movimiento de nuestra  Cofradía, que evoluciona con su tiempo y se reinventa año tras año sin perder su auténtico sentido: Evangelizar a pie de calle, promoviendo  la caridad y la misericordia.

Tantas y tantas personas han dado su tiempo por y para la cofradía  que la lista sería interminable y seguramente incompleta. Muchas de ellas ya no están con nosotros, algunas nos han abandonado muy recientemente…Pero otros seguimos aquí.

Algunos sois miembros desde hace más de 50 años, otros ya pasáis los 25. Son muchos los años dedicados a vuestra cofradía, de una u otra manera. Por eso ha llegado el momento de reconocerlo. En la tarde del primer sábado de cuaresma, no solo impondremos la medalla a los nuevos cofrades, sino que además entregaremos un diploma a aquellos cofrades que cumplan 25 ó 50 años en la cofradía, con una insignia de plata con nuestro escudo para estos últimos, en agradecimiento por tantos años de pertenencia a la Cofradía del Santo Entierro de Valladolid.

En nombre de toda la Junta de Gobierno, y en el mío propio, os agradecemos que año tras año sigáis acompañando al Santo Cristo Yacente por las calles de Valladolid, convirtiéndoos en sus pasos, para que la gente los siga, y en su voz, para que la gente escuche, ahora que él tiende en su lecho victorioso, esperando la Resurrección.

Jesús González Expósito, Presidente

Nota aclaratoria: Esta carta del presidente se publicó en el boletín informativo de la Cofradía “Arimatea”, días antes de la celebración del Triduo al Santo Cristo Yacente, del 2 al 4 de marzo.

Carta del Presidente

Queridos cofrades, queridos amigos

Hace casi un año los hermanos comisarios de la Cofradía portaron, por primera vez, al Santo Cristo Yacente hasta la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Valladolid, hecho sin duda trascendente para la historia de nuestra Cofradía. Tras 50 años de andadura, la Procesión del Santo Entierro deja de ir al Barrio Girón, pasa a denominarse procesión del Verum Corpus para darle un sentido más sacramental, y así realizar estación de adoración eucarística en la Catedral. Histórica también, sin duda, fue la salida del templo mayor de Valladolid por la puerta de Santa María, recuperando una tradición que se había perdido con el paso de los años. La bella estampa que se pudo contemplar el año pasado en la plaza del Salvador, junto a la Iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón, ha quedado en la retina los vallisoletanos como una de las más bellas de la pasada Semana Santa.

La tarde del Sábado Santo ha quedado reservada para el sepelio de Nuestro Señor. Conservando una estructura ya asentada con los años, esta nueva denominación de “Santo Entierro de Cristo” no deja de ser una llamada a la meditación sobre la Pasión y Muerte de Nuestro Señor, a la espera de su Resurrección. Se trata de recordar cuál es la verdadera esencia de la nuestra querida Cofradía.

¿Y cuál es esa verdadera esencia? ¿Acaso celebramos la muerte de Jesús de Nazareth? Cristo afrontó su destino con valentía. Llegó a Jerusalén, sabiendo que le esperaba la muerte, convencido y convenciendo que esa era precisamente su proeza, su victoria. Por eso entra triunfalmente, porque ya ha vencido. Lo afrontó con sufrimiento en Getsemaní, ante el temor de la soledad, de sentirse olvidado por aquellos a los que amaba y por los que iba a morir. Lo afrontó con humildad y con amor en la cruz, tanto que, lejos de mostrarse como el Hijo de Dios, con todo su poder, perdonó a los que le habían maltratado, despreciado y convertido en un desecho y dejó que todo sucediera tal y como estaba previsto.

Nuestra esencia es recrear ese triunfo de Cristo. Veneramos su victoria frente a la muerte, convirtiendo las calles aledañas al Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana en las calles de aquella Jerusalén. Nuestros faroles le iluminan en la soledad de Getsemaní, acompañándole en el difícil camino hacia su entrega más absoluta. Cristo, portado a hombros, realiza su Entrada Triunfal a la clausura del convento, nueva tumba excavada que nadie había utilizado, y emulando a José de Arimatea, primer cofrade del Santo Entierro, depositamos allí a Jesús, y aguardamos con fe su victoria. Ese es el sentido de nuestro procesionar, de nuestro farol, de nuestra Cofradía. Sigamos acompañando a Jesús con nuestros “hábitos” diarios, aun cuando finalice la Semana Santa. Sigamos iluminando con nuestro farol, aunque ya lo hayamos entregado, especialmente a aquellas personas que sufren.

Nuestra vida cofrade va más allá de nuestras procesiones. Seamos ejemplo de misericordia cada día del año.

Jesús González Expósito, Presidente