Vida de San Joaquín y Santa Ana

Aquí os dejamos una breve y sencilla reseña sobre la vida de San Joquín y Santa Ana, cuya festividad celebramos hoy.
Según la tradición, Joaquín y Ana
eran una pareja acomodada, pero estéril. Joaquín fue rechazado al llevar su
ofrenda al templo por no tener descendencia. Apenado, Joaquín no volvió a su casa,
sino que se dirigió a una montaña, donde rogó a Dios que le diera un hijo
ayunando durante 40 días y 40 noches; Ana, mientras tanto, lloraba su dolor.
Entonces un ángel se les apareció simultáneamente, anunciando que sus ruegos
habían sido escuchados y que concebirían un hijo.
Ana prometió dedicar al niño al
servicio de Dios y cumplidos los nueve meses dio a luz a una niña a la que
llamó Miriam (María). Al cumplir los tres años, Joaquín y Ana llevaron a María
al templo para consagrarla a Dios como habían prometido. María vivió en el
templo hasta que cumplió los 12 años, edad en la que fue entregada a José como
esposa.

Santa Ana es la Madre de la
Virgen María, predestinada desde toda la eternidad para ser Madre de Dios, la
santificada desde su concepción, Virgen sin mancilla y mediadora de todas las
gracias. Nieto de Santa Ana fue el Hijo de Dios hecho hombre, el Mesías, el
Deseado de las naciones. La santidad de Santa Ana es tan grande por las
muchas gracias que Dios le concedió. Su nombre significa “gracia”.
Dios la preparó con magníficos dones y gracias. Como las obras de Dios son
perfectas, era lógico que Él la hiciese madre digna de la criatura más pura,
superior en santidad a toda criatura e inferior sólo a Dios.
Fuente: Blog “Dios y Santidad”

Eucaristía y Bendición nueva medalla San Joaquín y Santa Ana

Desde la semana pasada, nuestras queridas Hermanas Bernardas Cistercienses, que también son nuestras Hermanas Cofrades, están celebrando en el Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana (que alberga la sede de nuestra Cofradía) el Novenario en honor a sus Santos Patrones.

Hoy, Domingo 26 de Julio, se celebra la Solemnidad de San Joaquín y Santa Ana, los padres de la Santísima Virgen. En este día tan importante las Hermanas nos invitan a la Eucaristía que tendrá lugar esta tarde a las 20h en la Iglesia del Real Monasterio, con la que concluirá la Novena.

Este año tendrá lugar un acto muy especial. Conjuntamente la cofradía y la comunidad han confeccionado unas medallas en las que figuran las imágenes de San Joaquín y Santa Ana que presiden el altar mayor. Antes de finalizar la Santa misa, se procederá a la bendición de la medallas, que posteriormente serán impuestas por el Capellán del monasterio a cada una de las Hermanas y al Presidente de la Cofradía en representación de todos los Hermanos Cofrades. De especial relevancia será la medalla que, tras ser bendecida, se dará a besar a todos los asistentes a la celebración de la Santa Misa.

Este sencillo, pero emotivo acto, supone un gesto de adoración y reconocimiento a la figura, a veces olvidada, de los padres de la Virgen María. Para ello, junto con las Hermanas de la Comunidad, la Junta Directiva ha preparado este acto que tendrá una simbología imporante. Desde el grupo escultórico de San Joaquín y Santa Ana, se desplegarán unas cintas con los colores de la Congregación (blanco y negro) que confluirán, entrelazándose, en un cordón al que se unirá la medalla que se dará a besar a todo el pueblo fiel. El entrelazado de las cintas no significa otra cosa que la unión de la Familia (Joaquín y Ana y la Virgen María), predecesora de la Sagrada Familia (José, María y Jesús).

De esta manera, reconocemos en sincera Acción de Gracias la vida de los Padres de la Santísima Virgen, ya que ellos desempeñan un papel fundamental en la Historia de la Salvación. Fruto de su vida en amor y en unión, nació la que sería la Madre de Dios, al que nosotros veneramos de manera especial en la imagen del Santo Cristo Yacente.